Soy una alumna de la vida⁠

¿Qué sientes que engloba esa frase?⁠

A mí, personalmente me da libertad, me aligera, me recuerda que soy humana y que estoy aprendiendo cada día sobre qué quiere decir eso y me recuerda también, que todas y cada una de las personas que estamos aquí, lo estamos haciendo lo mejor posible con lo que sabemos⁠

Una de las cosas que más me emociona de las mentorías individuales es que me desafían a expandirme, a abrirme, a como se diría en inglés “walk my talk”, porque las clientas de mis mentorías son bellas almas en expansión, desafiando las estructuras rígidas que aprendieron para abrir sus alas y compartir sus dones, presencia y talento con el mundo⁠

Y muchas veces, en sesiones mis palabras hacia ellas me reflejan partes de mí en las que ahondar, en las que continuar aprendiendo y compartiendo⁠

Estos días, comencé un bello curso llamado gimnasio del alma con @anacarrera_afroyin_oficial y reconozco que cada día, me llevo un aprendizaje, un nuevo desafío, una nueva reconexión con mi cuerpo⁠

Ayer Ana nos recordaba cómo al poner tierra, al enraizarte y fortalecer tus raíces, tus alas se dan permiso para abrirse sin miedo y volar⁠

Y me pareció curioso como esto se veía en el cuerpo, algo que muchas veces comparto con mis clientas cuando hacen algo que les reta pero saben que es para su mejor bien: la incomodidad previa a la expansión⁠

Ese momento en el que sabes que tienes un límite (ya sea de clientes, de precios, de formas de comunicar, de estructuras…) y sabes que para expandir has de ir un poquito más allá y te sientes mareada, agobiada, tu vocecita interior puede decirte “no vas a poder, esto no es posible, te vas a hacer daño, te va a pasar algo” pero recuerda, pon tus raíces firmes en el suelo, fortalece tu visión, tus valores, tus prioridades, tu misión y propósito, el por qué de tu negocio y emprendimiento⁠

y date permiso para abrir tus alas y expandirte, el Universo / Dios / la vida apoya a los proyectos que salen del corazón y sé, que el tuyo tiene mucho de eso,⁠

deseando verte volar⁠

y como diría mi abuela, recuerda tu visión: pájaro que mira lejos, vuela alto