Desde que comencé emprendiendo me di cuenta de una necesidad interna por aunar todas las facetas que me hacen ser quien soy (la creatividad, la estrategia, la visión, la empatía, la intuición, la espiritualidad, el humor, la naturaleza…), de entender y respetar los ciclos y ritmos de la naturaleza, de mis clientes y de mí misma.⁠

Sentí que la estructura y fórmula que había creado en mi negocio, servicios, redes… no nutría y sostenía mi vida, sino que más bien, sostenía la vida de aquella persona que había creado esa fórmula⁠.

Reconocer y aunar todas las partes de mí que pensaba que no era bueno mostrar, de primeras fue algo que causó mucha duda, miedo e incertidumbre en mí y a la vez un gran sentido de paz y calma, que se iba transmitiendo en mis vídeos, comunicaciones y servicios⁠

Hubo mucha gente que se fue en el proceso, pero mucha otra gente celebró la evolución, el espacio que se liberó fue llenándose de personas que se sentían reconocidas y resonaban con esa nueva forma de emprender y crear tu negocio partiendo de tu esencia, de auto-conocerte, liderando desde la intuición y creando servicios y / o productos alineados con la luz infinita que eres⁠.

Doy gracias a la vida y me doy las gracias a mí por haber elegido vivir en este lugar y en este instante, por no haberme conformado con lo común, con lo ya hecho, por haber elegido innovar y traer a mi vida esta perspectiva de hacer negocios más humanos, conscientes, desde el amor⁠.

Honro cada proceso, cada cliente, cada reflexión, mensaje, pensamiento que cruza mi camino⁠.

Honro a las personas que vibran con esta forma y que eligen traer esta perspectiva a sus vidas⁠.

Gracias, gracias, gracias,⁠
tu presencia permite la evolución del mundo⁠

PD: Me encantará conocerte, ¿me cuentas un poco más de ti? ¿qué eliges? ¿en qué crees? ¿qué te resonó de esta cuenta y de mí? Te leo en los comentarios.