Cuando era pequeña, quizá cuando tenía 8 o 9 años, mi gran idea de mujer exitosa era una mujer con un maletín, trabajando en su despacho, en un traje negro, con el paso del tiempo esa imagen se fue difuminando por otras muchas ideas de todo lo que podía llegar a ser (ay!! el cuanto)

Tras años trabajando como diseñadora, decidí estudiar marketing, porque amaba cómo las tecnologías interactuaban con nuestros seres y nuestra forma de relacionarnos y tenía ganas de saber más para poder aportar algo mejor, comencé a trabajar, desde prácticas hasta lo que llego a ser «el trabajo de mis sueños»: jefa de departamento de marketing en una discográfica… A lo largo de esos años, en los que fui aprendiendo y «escalando» como había soñado que era el éxito… no me sentía nada exitosa

Cada vez me sentía más y más cansada, comencé a indagar más sobre mí, sobre el ser mujer, sobre las emociones tras las señales de tu cuerpo (porque sí, mi cuerpo fue desde susurros hasta gritos por aquel entonces), mi ciclo menstrual me pesaba, ya que no podía respetarlo y poco a poco fui abriéndome a la idea de soltar ese trabajo y emprender

En su momento, todo lo que aprendí era extremadamente masculino: estructurado, con foco, constancia, casi continuas, agresivo, sin presencia, sin esencia (y eso no es sano ni para los hombres, ni para las mujeres)

Poco a poco fui encontrando mujeres referentes de liderazgo a su manera, que integraban también energía femenina (creatividad, apertura, intuición, compasión, magnetismo, abundancia…) con su energía masculina (dirección, estructura, foco, compromiso, claridad…), en su momento me llamaron mucho la atención @marieforleo y @chakragirlco

A lo largo de mi carrera me he dado cuenta de que una energía sin la otra no funciona, al menos para mí, todos nosotros, independientemente del género, tenemos energía masculina y femenina en nosotros y es… ¡maravilloso! Gracias a la estructura del masculino, nuestro femenino puede relajarse y recibir,

hoy te invito a hacer espacio a que ambas energías dancen a lo largo de tu día, entendiendo que la estructura, la dirección, permiten que la creatividad y la abundancia fluyan

Y si quieres materializarlo, te invito a dibujar en una hoja a tu energía femenina y masculina (pueden ser personas o pueden ser sólo luces y colores), escribe a su alrededor sus grandes potenciales equilibrados, algunos ejemplos del masculino: estructura, dirección, acción, resiliencia, compromiso, responsabilidad, foco, estabilidad, valentía, orientado a objetivos, solar; algunos ejemplos del femenino: magnetismo, abundancia, compasión, entrega,, apertura, intuición, empatía, creatividad, expresividad, lunar, sensibilidad, fluidez, orientada a comunidad

Ambas energías están en ti y están deseando brillar contigo, ¡enhorabuena por abrirte a la suma e integración! GRACIAS •
PD: Me he dado cuenta de que el trabajo de mis sueños… fluctúa, está aquí, ahora, en el presente, puede ser llevado a cabo en cada instante y contiene tantas posibilidades como yo le quiera dar,
te abrazo, feliz día
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